Cinco pasos básicos para ser emprendedor

Un emprendedor se define como la persona que sabe descubrir e identificar una oportunidad de negocio. Como grandes aliados tiene a sus ideas, la pasión de crear un buen proyecto, acompañado siempre de la flexibilidad, el dinamismo, la creatividad y el riesgo.

El emprendedor quiere aventuras, conocer y viajar a un mundo lleno de aristas. Se mueve constante mente en la incertidumbre, debido a que hay que ajustar las ideas, hacer que funcionen y tengan el impacto deseado para sus potenciales clientes.
Todos ellos, independientemente de sus ideas, tienen una característica especial: un arranque como emprendedores. Y como debes saber, no hay fórmula mágica para ser exitoso, pero con algunos hábitos y pasos a seguir, podrá ser más fácil el camino que emprendes.

1. Debe apasionarte lo que haces:
Uno de los principales motores para comenzar a emprender es la manera en la que realizarás actividades dirigidas a tu proyecto. La mejor recomendación es dedicarte a algo que sepas hacer y te apasione, nunca dejes de actualizarte.
Cada día se aprende algo nuevo a través de cursos, ponencias o libros (digitales o físicos). Así tengas poca o mucha experiencia en tu ramo, es necesario seguir aprendiendo sobre tu propio proyecto.
Cuida tu negocio como si fuera tu hijo. Con pasión, cariño y dedicación. Estos sentimientos te llenarán de orgullo cuando consigas grandes éxitos.
De igual forma es conveniente que las personas que colaboren contigo tengan los mismos intereses y pasión que tú para que “el barco” vaya en la misma dirección.

2. Crea hábitos de trabajo:
Uno de los primeros hábitos es levantarte temprano para que tu día sea eficiente. Sabemos que será difícil, pero no revises inmediatamente el celular o tus correos electrónicos. Además, procura planear tus actividades, así como momentos de descanso.
A pesar de que vivimos en el mundo del “multitasking”, es mejor hacer una cosa a la vez para no perder la atención de lo que estás desarrollando.
A diferencia del dinero, el tiempo es un recurso no renovable. Cuida tu tiempo y dedícalo a hacer cosas importantes para ti y tu empresa. Evita las distracciones cuando sea posible.
Considera tener contacto con las personas que trabajaran contigo, para que se sientan apoyados y comprometidos con lo que están haciendo.
El guiarlos como líder será de mucho beneficio para tu negocio. Los líderes escuchan efectivamente para evitar malos entendidos y no piden aclaraciones después.

3. Búsqueda de necesidades insatisfechas
Al emprender un negocio, sabemos que es siempre un arduo trabajo encontrar el giro al que vamos dirigidos, pero para tener una mayor claridad hay que analizar el mercado. Posteriormente saber qué necesidades tiene y buscar una ventaja: ser el primero en satisfacerlas.
Al terminar con este proceso podrás tener mucho más enfocados tus productos y servicios y así crear estrategias innovadoras para llegar a tus clientes.

4. Tolerancia al fracaso
Fracaso es una palabra con la que nadie gusta toparse, pero es de gran ayuda al momento de comenzar un negocio, sobre todo si lo observamos de manera diferente.
A lo largo del camino fracasarás varias veces, lo ideal es que no pase, pero lo importante es aprender de esos errores para poder cambiar de rumbo si es necesario y encontrar soluciones para dar el siguiente paso.

5. Networking
El networking sirve para facilitar espacios donde se tejen redes de contacto para el futuro de las empresas, encontrando diversos beneficios para ello.
El primer objetivo del networking, el cual debes considerar en gran medida, es encontrar alianzas estratégicas con otros emprendedores. Además de ser útil para ampliar los contactos para la empresa; la ayuda de otros puede ponerla en marcha.
Existen diversos eventos, conferencias o ferias para facilitar el networking entre los asistentes.
Como toda actividad se puede hacer de manera correcta o no. Hacerlo bien te dará grandes beneficios tanto personales como profesionales, tendrás grandes posibilidades de crear relaciones profesionales sólidas que impulsen tu proyecto o empresa.

El pilón: Ten un plan B en caso de que las ideas no funcionen

Como todo proyecto de emprendimiento se tienen muchas ideas y en diversas ocasiones se cree que todas funcionarán. Todo proyecto se vuelve fuerte a través de ensayo y error, por lo que, si tu empresa tiene un arranque satisfactorio, puedes seguir por el mismo camino, ver que funciona y aplicar mayor atención a ello.
Si por el contrario comienzas a notar que tu proyecto comienza a estancarse, es momento de observar cuáles son sus puntos débiles y corregirlos de inmediato para dirigirte a otro camino que llene de dinamismo y eficiencia a tu negocio.

“Si solo trabajas en cosas que te gusten y te apasionen, no deberías tener un plan maestro para ver cómo resulta todo” – Mark Zuckerberg, fundador de Facebook.

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